lunes, 28 de octubre de 2013

Quejas y miopía



En este nuestro querido país, en el que, sin duda, la cultura ha propiciado importantes valores en las personas, también se han instalado grandes áreas de mejora en las personas, entre ellas la miopía, la opinión sin conocimiento real y la queja permanente.


Últimamente la gran mayoría de las personas estamos consternados por el hecho de que algunas personas, causantes de grandes sufrimientos, no hayan quedado internados en los centros penitenciarios el tiempo que “nos parecía justo” y “hayan salido a la calle o vayan a hacerlo de manera inmediata”. La manifestación de ayer fue la última muestra pública.

Siempre me gusta hablar con algún conocimiento de causa y, por tanto, he querido informarme un poquito más sobre lo que ha dictado Estrasburgo. En esta línea he podido ver que en el caso que les ocupaba, La aplicación de la Doctrina Parot a Inés del Río no se ajustaba a derecho porque atentaba contra los Artículos 5 y 7 del Convenio Europeo de los Derechos Humanos. Si me voy a dicho convenio y me fijo en el Artículo 7, dice, literalmente, lo siguiente:

Artículo 7: No hay pena sin ley
1. Nadie podrá ser condenado por una acción o una omisión que, en el momento en que fue cometida, no constituía una infracción según el derecho nacional o internacional. Asimismo, no podrá ser impuesta una pena más grave que la aplicable en el momento en que la infracción fue cometida.

Es decir, por mucho que nos fastidie en algunos casos, (pensemos qué sucedería si, de repente, alguien pusiese una ley que nos llevase a la cárcel por algo que hicimos y que en su momento no implicaba pena de prisión), las leyes sobre privación de libertad no pueden ser aplicadas de manera retroactiva y… ¡esa es la ley!

Así  pues, y a nivel simplemente de recordatorio me gustaría apuntar algunas cosas:
  • ·         La ley no es lo mismo que “la justicia moral”  

lunes, 30 de septiembre de 2013

¡Hombrecillos"

Sin duda una de las grandes riquezas del Ser Humano es la extrema variabilidad de los seres que forman el grupo, un grupo en el que se pueden encontrar especímenes de casi cualquier categoría.

Me alegra el alma ver que, entre este universo de personas y personalidades ha habido a lo largo de la historia y hay hoy, sin duda, “Grandes Seres Humanos” que, a lo largo de su vida, han conseguido que la vida de los demás haya mejorado y, de alguna manera, han colaborado a que otras personas hayan podido tener los elementos para ser un poquito más felices. No voy a caer en la tentación de ponerme a enumerar pero, a poco que cerremos los ojos y nos pongamos a pensar, a todos se nos ocurrirán montones de nombres de manera casi inmediata.

La primera cosa a remarcar en esta reflexión es que, evidentemente, si pusiésemos en común esos nombres habría algunos que no se nos habrían ocurrido a algunos y, otros, en los que coincidiríamos casi todos. 

Tampoco entraré en el por qué de esta situación, pero si quiero entrar en que, además de esos nombres hay muchos más, millones, de personas anónimas, o reconocidas sólo en sus círculos más cercanos física o temporalmente, que, sin duda, también podrían incluirse en el grupo y que, lamentablemente (y luego veremos el porqué de este adverbio) quedaron en el anonimato.

Frente a estos Seres Humanos que colaboran o han colaborado a que todos pensemos que “la vida puede ser estupenda” y que “hay personas que realmente nos alegran el alma” han convivido y conviven depredadores, “almas negras” “Hombrecillos” (o “mujercillas”, ahorradme tener que estar con estas mandangas a cada momento, os aseguro que creo firmemente en la igualdad de todo ser humano –masculino- o persona –femenino- ) cuyo objetivo no es aportar, sino “recoger”.

“Elementos” (no se si ensuciar el género “Ser Humano” encuadrándoles en él) que guiados por puro egoísmo o por psicopatologías de todo tipo se dedican a crear sufrimiento en los demás con el único propósito de engordar su ego o su cartera.

Lo triste (Y recojo aquí el “lamentablemente” anterior)  es que estos “elementos” son más fáciles de recordar que los del primer grupo (es tremendo que se recuerde más “el daño” que “el bien”) y, más allá de que muchos de ellos, incluso han pasado a la historia como “Grandes Conquistadores” y calificativos similares, unos pocos de “éstos” hacen que nos olvidemos de los muchos “aquéllos” y que frente al “la vida puede ser estupenda” lleguemos a pensar con más frecuencia que “este mundo es una gran M….”

Si cerramos los ojos seguro que se nos ocurren también muchos nombres “negros” (y… ¡por favor! No, no me estoy refiriendo a razas!!!) del pasado…

Tengo otras reflexiones en marcha en las que profundizaré en estos y otros aspectos y que iré publicando poco a poco pero, hoy en especial, tras sufrir las noticias mañaneras (que escucho en la ducha para poder quitarme la porquería según me cae encima) pienso en algunos que, amparados en esos intereses particulares, son capaces de mover a las masas y, tras generar euforias, claramente patológicas a corto plazo, y afiliar fanáticos en sus causas, producen frustración, dolor y sufrimiento a medio y largo plazo.

Hoy, en las noticias, como desde hace tiempo, también nos obsequian con algunos de esos nombres de “prohombres” en Italia, en esta “piel de toro”, y en tantos lugares…. “Hombrecillos” que hoy mismo están regando y abonando su cosecha de sufrimiento, “hombrecillos” que amparados en “causas” resguardan sus intereses privados… “hombrecillos” que probablemente pasarán a la historia mientras que sus múltiples víctimas de todo tipo quedarán en el anonimato…

A lo mejor, el día que aprendamos a no quedarnos con lo primero que nos dice y suena bien, cuando aprendamos a distinguir los rebuznos de las palabras, cuando “aprendamos de verdad a ser seres racionales” las cosas podrán empezar a cambiar y cada vez habrá más personas del primer grupo y menos “hombrecillos” y, por tanto, “elementos” del segundo.

Al final la historia la escribimos entre todos


¡No perdamos la esperanza!

domingo, 8 de septiembre de 2013

Lecciones Olímpicas



Estamos inevitablemente, como siempre sucede, en “El día después”, Un “día después” en el que, en lugar del “Hemos ganado” ha habido que pasar al “Madrid ha Perdido” por no poner otras muchas afirmaciones.

Al igual que toda decisión implica una renuncia, toda participación implica el riesgo de “no ser los ganadores” (o “perder” que no es exactamente lo mismo, con una importante serie de matices por medio).

Era tal la “seguridad en la victoria” que se había transmitido por todos los medios, que el resultado final ha sido percibido por muchos como “un robo” o “una traición” Al parece, un importante deportista español (al que, por otro lado, admiro y respeto enormemente) dijo algo así como que Ha faltado sensibilidad hacia nuestro país… es injusto que haya ocurrido después de tantos años intentando lograr el respaldo del Olimpismo internacional”  Está claro, querido amigo, y tú, mejor que nadie, lo sabes: INTENTAR NO ES SINÓNIMO DE CONSEGUIR.

Hubo quien afinó algo más el tiro: “Este es un juego político de alto nivel, con intereses internacionales, con dinero, con equilibrios. No siempre limpio. Y está claro que a eso nosotros no sabemos jugar bien” ¡Interesante reflexión! Que espero lleve enseñanza. La voluntad y el entusiasmo son, sin duda, ingredientes importantes para el éxito pero, obviamente, no suficientes.  ¿Seremos capaces de aprender para el futuro?

Este concurso no deja de ser “Un proceso de Venta”, la venta de una idea, de una ilusión, de unos resultados (a todos los niveles: personales, políticos, nacionales, internacionales, institucionales….) Una venta en la que, como en cualquier otra, se requiere maestría para poder ser cerrada con éxito

En la infinidad de cursos de técnicas de venta que he dado en mi vida a todos los niveles de la empresa (dirigir tiene un importante componente de “Venta de ideas”) siempre he procurado dejar claro lo siguiente: “Vender implica conocer a la perfección las necesidades de nuestro cliente a todos los niveles y, después, realizar una excelente argumentación para demostrarle que podemos resolverlas, comparativamente, mejor que nadie”

Leo en la edición electrónica de un diario nacional:  “…se insistió en que Madrid y España necesitaban los Juegos, cuando lo que le interesa al COI es qué pueden ofrecer los países al Olimpismo, no al revés” No se si es cierto pero… ¡es una clara muestra de lo que digo!

Insistimos una vez y otra en presentar “proyectos técnicamente imbatibles” en “ser los mejores” (los mejores…. ¿respecto a qué? ¿a qué “necesidad” de quienes han de elegir?) Otra clara muestra es el siguiente comentario aparecido en otro medio:”… acudía con las mejores calificaciones en los informes técnicos, por lo que el COI debería explicar para qué exige tantas condiciones a las aspirantes, si luego los exámenes apenas tienen vinculación con el resultado. En 2012 y 2016, vencieron Londres y Río de Janeiro, ambas con peores notas que Madrid. La conclusión es que son otras sensibilidades las que apartan a la capital de España de la carrera, con o sin crisis, con o sin dopaje”. ¿Debería “explicarse el COI” o deberíamos aprender nosotros de una vez?

Al parecer seguimos sin saber progresar en esa “etapa de detección de necesidades” y así, abordamos unas brillantes “etapas de argumentación” incapaces de “tratar las objeciones, manifiestas u ocultas” de nuestros clientes. Quizás deberíamos tener “mejores vendedores”, “vendedores realmente profesionales” Imagino que “anécdotas” como que el que una persona del máximo nivel domine tan poco el idioma de negociación y sea tan prepotente como para rechazar los medios técnicos necesarios para asegurarse de hacerlo, “saliendo por peteneras” en medio del proceso, no ayuda demasiado.

O, a lo peor, lo que tenemos que hacer es asumir nuestra incapacidad de aprender y hacer que sean otros los que cambien de acuerdo con nuestros deseos y, así, si seguimos leyendo, hacer caso a lo que parecía ser una solución común:  “…Varios asistentes coincidieron en que la lección que habría que dar al COI es no presentarse hasta que la organización se reformara y fuera más transparente”.

No voy a seguir con este tema, pues si que quiero avanzar en conclusiones más importantes; sin embargo no puedo dejar pasar “perlas” como las siguientes:

·         "…En el Comité Olímpico Internacional hace falta una reforma y que se vote a mano alzada. Esto no se arreglará hasta que los que voten tengan que decir a quién han votado y por qué", afirmó un importante empresario español” Lo dicho, que cambien ellos… aunque no dejo de preguntarme…¿ el comentario habría sido diferente si se hubiese elegido la candidatura de Madrid? 

·         "Madrid no ha perdido limpiamente, hay gente que se sabe mover mejor que nosotros con los miembros del COI"  pues… que digo que… ¡a ver si aprendemos de una vez! ¿no?

·         "Estoy segura de que ha habido seguidores de Tokio que han preferido votar a Estambul en primera vuelta para quitarse de en medio a Madrid, que es la que más temían" Amigos míos, a eso se le llama ESTRATEGIA “asignatura” que se supone que debe dominar a la perfección cualquier responsable de dirigir algo, sea lo que sea

·         "Esta gente elegida no se se sabe cómo no puede humillar de esta forma a jefes de Estado y de Gobierno como Rajoy o el turco Erdogan, que han sido elegidos democráticamente" "El COI es feudal y los japoneses han comprado los Juegos, porque Madrid era objetivamente la mejor" … Aquí he de reconocer que me quedo sin palabras…

***   ***   ***

Vamos a otros comentarios que, sin duda, me parecen de especial importancia. Por no extenderme, los agrupo:

·         “… Rajoy confiaba en usar un posible éxito para recuperar el ambiente político y económico español”
·          “… se había generado una “grandísima ilusión que no ha podido llegar a buen puerto””.
·          “… la alta política española se había tomado este tercer intento de Madrid como un posible salvavidas para darle la vuelta al ambiente político, social y económico en España”.

Uffffff ¡Menuda declaración de impotencia! Una vez más parece que “el milagro ha de llegar de fuera” (aunque pueda parecer que, a veces, también “desde fuera” “nos ayudan a caer”, pensamiento que tiene sus matices) pero… ¿es realmente así? ¿Cuántas muestras no hay en nuestra historia reciente de que (dejando aparte corrupciones y otras “perversiones” que merecen otro tratamiento) las “ayudas” lejos de ser “un impulso”, una fuente de inversión para poner en marcha estrategias de futuro… simplemente han sido un “gasto” y una vía de “despilfarro” para unos cuantos? ¿qué habría pasado en el 2021 si Madrid hubiese sido Ciudad Olímpica? ¿habríamos aprendido?

Creo, más bien, que deberíamos tomar muy en serio y agarrarnos a una frase de D. Felipe que me gustaría resaltar: “Un proyecto de esta envergadura ha unido a los españoles. Es una lección”

Las personas que integramos La Nación Española somos, lamentablemente, muy manipulables y eso los políticos lo saben de maravilla, desde para hacernos vivir en una “falsa democracia” (dejaremos esto para otro momento) hasta para fomentar y alentar todo tipo de enfrentamientos y separatismos que a pocos benefician (aún tengo clavado el “su tarjeta sanitaria de Madrid no sirve en la Comunidad de Valencia” que me dijeron cuando dejé a mis padres en una residencia de esa comunidad para que disfrutasen de quince días de playa).

Vuelvo a mencionar a D. Felipe : “Un proyecto de esta envergadura ha unido a los españoles. Es una lección”

España es una Nación muy, pero que muy rica en muchísimas cosas, entre ellas la “cabezonería” de sus personas para “entregarse” a una misión de manera casi ciega (sea la que sea, lamentablemente) hasta conseguirlo o “morir en el intento”. No tengo más remedio que adherirme a otra de las frases publicadas en los medios: “Los españoles han demostrado que tienen capacidad de superación y que se crecen frente a los retos difíciles”

No me cabe duda de que, si nos lo creemos, pelearemos con toda nuestra energía para seguir adelante

… si nos lo creemos…

Hay, sin embargo, un problema y quiero, para reflejarlo, resaltar la siguiente:

 ““…Estábamos necesitados de buenas noticias, llevamos demasiado tiempo sin tener ninguna”, insistían en el equipo de Rajoy”.

¡Señores Políticos! ¡”Representantes elegidos democráticamente por los Españoles para dirigirnos con eficacia”! ¡Dejen de mirarse el ombligo de una vez! ¡Dejen de señalarnos la paja en el ojo ajeno para ocultar las vigas de los suyos! ¡Bájense de su pedestal! Dejen de proclamar, desde sus palacios y sus privilegios, como hay que reducir aún más los ya menguadísimos derechos de “la plebe”! ¡Súmense al pueblo de una …. Vez!

¡Señores políticos! El problema actual de España es que los españoles fuimos capaces de creernos que podíamos conseguir los juegos pero, actualmente, ya no hay nadie capaz de creerse que son Vds. Capaces de hacer nada por nosotros!

Quizás, si dejan de mentir, si “se hacen humanos” si “bajan de verdad” a la arena, si eliminan sus privilegios,  si, como “Harum al Rachid” comienzan a pasearse por las plazas y mercados y toman buena nota, si se les cae la cara de vergüenza y son capaces de encontrar nuevas personas, honestas, capaces de volver a aportar credibilidad e ilusión… podrán plantearnos un “Plan nacional” con visos de “Misión” (como este proyecto olímpico) capaz de aglutinarnos como en tantas otras ocasiones, como en esta reciente ocasión, y ser, de nuevo, imparables

Podremos decir que “hemos perdido” porque todo el dinero “gastado” durante estos tres intentos no ha servido para nada o que, aunque Madrid no haya sido elegida, “hemos ganado” porque hemos aprendido, no “para presentarnos otra vez” sino, para sin necesidad de que venga de fuera, podamos, TODOS unidos, enfrentar una misión que nos saque de la crisis y nos permita poder volver a vivir dignamente.

Quiero cerrar con una última mención, al parecer de Nawal el Moutawakil, la marroquí que integra el Comité Ejecutivo, cuando comentó que España tenía problemas más graves en los que gastar su dinero que en el proyecto olímpico”.

No sólo el dinero, amiga Nawal, no sólo el dinero…


¡Crucemos los dedos!

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Relatividad....

Ayer fue ya un día de trabajo intenso. Allí, en medio de la vorágine de la muy céntrica Calle Goya de Madrid, con una reunión tras otra, una entrevista tras otra, prestando la más mínima atención a los detalles para no ser injusto con ninguno de los candidatos que, frente a mí, se jugaban su futuro profesional, era difícil retrotraerse a apenas 45 días atrás....

En aquellos días, prácticamente aislado entre las maravillosas montañas del País Vasco, con un paisaje que levantaba el alma, en un albergue rural, se desarrollaba un curso de clown y emociones...

No hablaré aquí del maravilloso curso ni de los fantásticos compañeros, no procede; si procede, sin embargo, hacerlo de nuestros anfitriones, una pareja fantástica, joven, con una preciosa niña de 16 meses a la que había que hacer verdaderos esfuerzos para no estar todo el día abrazándola y "comiéndosela a besos"


¡Qué decir de su atención, su simpatía, su permanente sonrisa; de cómo compartieron con nosotros alegrías, ilusiones y proyectos; de la reacción y la cara del padre cuando la niña se cayó por la escalera, en un instante de descuido, y se hizo una pequeña brecha en la frente; del cariño y la serenidad con que la atendió su madre...

Fueron sólo dos días, pero suficientes para quedarnos enamorados de familia y lugar, para comprobar, emocionados,  que "se pueden hacer realidad los sueños" para compartir su ilusión y felicidad.

Qué lejos quedaba ayer todo aquello cuando, al intentar regresar a casa, nos dicen que el servicio de tren está suspendido "por actuación policial" y la única explicación y respuesta que me dan es "que me vaya a coger el autobús"...

Qué tremenda sensación de enfado cuando, al llegar a la estación en la que se encuentra la terminal de autobuses, al salir, no hay nadie para atenderme ni, por supuesto, para escuchar mi queja y devolverme, al menos, el importe del billete no utilizado...

El viaje en el autobús lo pasé "rezongando" ¡qué lejos estaban aquellos días maravillosos!

Al final llegué a casa muy enfadado,  ¡casi una hora más tarde de lo que hubiese debido! y, encima, con el coche en la estación de tren.... ¡lo mínimo que se imponía era una reclamación y pensaba si podría ser una demanda!

Al llegar a casa abrí el correo y todo tomó una nueva dimensión. Una amiga me compartía una noticia...

Este fin de semana, en un terrible accidente, una furgoneta colisionaba con un todoterreno en una estrecha carretera de montaña del País Vasco, despeñándose. La noticia recibida anunciaba el fallecimiento de un bebé de 16 meses y su abuela. El padre estaba grave, con la cadera rota, y la madre había sido ya dada de alta...

En este momento me cuesta escribir... Sí, ¡eran ellos!...

¿Dónde quedaban mis "tremendos problemas"?...

De verdad que no estoy en este momento para "exprimir moralejas"

Llevo tiempo pensando en "inaugurar este blog" así que sirvan estas reflexiones para hacerlo en homenaje a estas personas maravillosas cuyas vidas han sido sometidas a tan tremenda prueba y como postrer abrazo a su hija

Ojalá que la vida sea capaz de recompensarles como merecen en el futuro y les deje cicatrizar tan tremenda herida.

Andrés, Idoia... ¡os quiero!...

Ysel